miércoles, 4 de agosto de 2010

Contención

Felicidad... ¿contenida?

Desde el lunes estamos técnica y oficialmente embarazados, y los fantasmas anteriores intentan coartar esa felicidad. Al fin y al cabo una cosa está clara: todo el mundo sabe y opina de madres, embarazos y niños. Y nosotros estamos aún de dos semanas (cuatro, creo, si lo cuenta un pediatra). Por ahora ambos son una mínima conjunción de células mágicamente prendidas del útero de Innes. Y ahora nos piden cautela, después de todos los miedos y temores del pasado...

Sé que tengo que contenerme, pero, ¿cómo evitar pensar en el futuro, el más cercano y el más lejano? La responsabilidad ya empieza a pesar, y esta mañana he sido obviamente menos fogoso en algunas maniobras con la moto. Pienso en todo lo que se nos viene encima, pero pienso en que quiero disfrutarlo. Estoy harto de madres y, sobre todo, padres que me dicen que "te vas a enterar"... ¡Claro que quiero enterarme! Ser padre es una experiencia única, y una de las más importantes que te ofrece esta vida (si no quizá la más importante). El miedo a que algo pueda salir mal lo tendré ya toda la vida, pero eso no me va a impedir ser actor principal de una historia que está por escribir y a la que voy a dedicar mis energías el resto de mi existencia. Y pienso reír, llorar, emocionarme, sentir y disfrutar todos los momentos.

Nada puede salir mal, porque ésta es nuestra oportunidad. Y la merecemos.

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